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La Opinion

Julio de 2001

Organ Oficial de la Coordinadora Social Democrata

 

 

CONTENIDO:

Comunicado de la Corriente por Manuel Cuesta Morua

Vision de Cuba desde el exterior por Salvador Subirat

Puentes hacia Cuba   por Carlos M. Estefania

Un fenomeno Latinoamericano por Salvador Subirat

POEMA AL EMIGRADO Por Carlos M. Estefania

Izquierda y globalizacion por Trinidad Jimenez -Internacionales PSOE

 

COMUNICADO DE LA CORRIENTE

por Manuel Cuesta Morua

Secretario General de la Corriente Socialista Democratica

La Habana, 4 de julio del 2001

Bajo el lema: "Por una Nueva Izquierda", la Corriente Socialista Democrática Cubana celebrará su Primera Conferencia Nacional en Enero del año 2002: un cónclave que pondrá punto final al proceso de reflexión, intercambios y celebraciones que por su X aniversario iniciará la CSDC desde el mes de agosto del presente año.

"Por una Nueva Izquierda" presidirá los debates y seminarios que se desarrollarán en varios puntos de nuestra geografía cubana: socialistas democráticos, democrátas progresistas, socialdemócratas y las nuevas redes de Amigos y Comités de Apoyo de la CSDC y la Coordinadora Socialdemócrata abrirán un espacio de reactualización orgánica, intelectual y política que concluirá de seguro en la articulación más coherente de nuestra alternativa progresista para el siglo XXI.

"Por una Nueva Izquierda" es el impulso que nos colocará, desde nuestros aportes y circunstancias específicos en el centro del debate que, por un progreso global, convocara la Internacional Socialista hace exactamente un lustro: debate que continúa y continuará desde todas las esquinas de la solidaridad, la democracia, el respeto a los derechos humanos y la justicia social.

"Por una Nueva Izquierda" llamará al sólido equipo intelectual que se reúne en torno a Nueva Frontera – el Boletín del Centro de Estudios del Socialismo Democrático Diego Vicente Tejera- para ayudar a entendernos, a explicarnos y a imaginar cómo y desde qué realidades podrán provenir en Cuba los cambios democráticos.

"Por una Nueva Izquierda" invitará a representantes de la Internacional Socialista y de partidos socialistas y socialdemócratas de diversas latitudes para que participen, de una forma u otra, en esa plataforma de ideas que será nuestra Primera Conferencia Nacional. Para ello organizará un seminario bajo el título de "Presente y Futuro del Socialismo Democrático" que contará con ponentes cubanos y de otros países.

"Por una Nueva Izquierda" expondrá, definitivamente, a la CSDC y a la Coordinadora Socialdemócrata frente a todas las sensibilidades e inquietudes que asuman la agenda social y la agenda democrática como las referencias indisolubles de toda propuesta progresista.

"Por una Nueva Izquierda" implica una izquierda moderna identificada con el pueblo, sus malestares y sus inquietudes y basada en un tejido de solidaridades y proyecto cultural; prosperidad y modernización; política y apuesta ética; identidad integradora y soberanía nacional. "Por una Nueva Izquierda" rompe, por eso y así, con la lógica de revolución-contrarrevolución. No es contrarrevolucionaria, porque no se coloca contra las premisas originarias que despertaron a la revolución ni contra sus alcances positivos. Y no es revolucionaria, porque no asocia la justicia en la sociedad con la violencia en los hombres, no desdeña la pluralidad de opciones políticas que es consustancial a la vida democrática y asume las libertades individuales como las bases necesarias sobre las que construir la dignidad de la persona humana.

Esta Primera Conferencia Nacional, que constituirá una inflexión fundamental en la articulación de un sólido proyecto político, capaz de interactuar en espacios democráticos más visibles dentro de la Isla, abrirá específicas jornadas de intercambio con otras expresiones institucionalizadas, tanto de Cuba como del exilio, que comparten y quieran compartir nuestras propuestas.

 

 

Manuel Cuesta Morúa

Secretario General CSDC

VISION DESDE EL EXILIO EN EL PRESENTE

Por Salvador Subirat

 

No cabe duda de que 42 años de exilio han madurado la diáspora cubana. Lo que empezó con una gran masa de refugiados que llegaban desorientados, un grupo de activistas políticos sin medios propios, y una brigada que se entrenaba para una acción militar de cubanos, ha pasado a ser una gran comunidad con medios económicos, con influencia política suficiente dentro de la democracia norteamericana como para producir algunos resultados, y sobre todo con una gran militancia que persevera en su objetivo de lograr la liberación de Cuba. Lucha que se expresa a través de estrategias diversas.

Cuando Bahía de Cochinos, el exilio tenía una sola estrategia que la Administración Kennedy condenó al fracaso. Ahora no hay un centro único de dirección, pero sí una variedad de activismos políticos que confrontan y obligan al régimen castrista a luchar en varios frentes que todos conocemos. Como un día expresó con mucho acierto el Presidente anterior de la Coordinadora, Manuel Barba: "los cubanos hemos tenido la fatalidad de que nos ha tocado un tirano tozudo que no cede a la realidad de su fracaso, pero también el tirano se ha puesto fatal con un exilio opositor que no ha cejado en su lucha, y persevera en su empeño de liberar a Cuba por casi medio siglo." Sin embargo, este exilio excepcional obtiene, injustamente, poco reconocimiento internacional.

Debemos hacer la salvedad de que en los últimos 20 años han llegado a E.E.U.U. desde Cuba, muchos emigrantes que lo han hecho por razones estrictamente económicas, y que luego retornan a la Isla como turistas. Se trata casi siempre de personas jóvenes formadas en la obediencia al sistema comunista, sin valores cívicos ni civiles, y que sólo vinieron en busca de satisfacer necesidades e ilusiones de consumo. Pero este grupo no determina en el balance general del exilio cubano.

Es oportuno destacar que el régimen, en el proceso cubano, fomentó y usó la división interna del pueblo cubano como medio de controlar el poder. En esta sociedad, donde se exigía la adhesión de todos, el que se exilaba era digno de todos los improperios. El exilado era considerado como un apestado del cual había que distanciarse aunque perteneciese a la misma familia. Así ocurrió con muchas familias integradas al proceso, a quienes se les exigió el olvido de quienes se habían ausentado del país.

Esto también trajo consecuencias para la forma en que los exilados consideraban a familiares, a los revolucionarios, y a los que pasivamente se amoldaban a los requerimientos políticos por miedo a las consecuencias. Pero estas dos actitudes han evolucionado favorablemente en ambas partes, y en el momento actual y por motivos diversos, se ha restablecido un sentido de comunidad nacional y de mutua necesidad y dependencia.

En 1959, con la excepción de los E.E.U.U., el castrismo fue visto internacionalmente como un experimento social al que América Latina miraba con esperanza, y Europa, con curiosidad.

Como potencia mundial, los E.E.U.U. vieron con suspicacia la aparición de una revolución social en su área de influencia. La proyección internacional que asomaba en los discursos de Castro no eran buenos augurios para los E.E.U.U., que analizaban su posible línea de acción. Pero el propio Castro se ocupó de definir esta situación al iniciar una ofensiva de hostilidad pública, creciente y fuera de medida, a través de todos los medios de difusión que iba controlando. Al principio esa hostilidad no representaba el sentimiento espontáneo del pueblo cubano; pero la elaboración oficial, la propaganda y la dura represión contra las voces discrepantes, fueron creando un gran silencio en el que sólo resonaba la voz oficial. Después, el miedo lograba que el pueblo repitiese las consignas como propias, y hasta las exagerase para simular una profunda convicción de las mismas.

Obviamente, los E.E.U.U. conocieron pronto las intenciones, y no podían ver esta situación pasivamente. Por ello se convirtieron en el gran enemigo de la revolución de Castro. Sin embargo, 42 años después, dentro de las nuevas generaciones sin memoria política, hay corrientes que tratan de cambiar la línea de acción política de E.E.U.U. hacia Cuba, pero sin lograrlo hasta el momento actual.

La opinión pública en América Latina veía a Castro, en sus comienzos, como un político honesto y lleno de los mejores ideales. Pero muy pronto América Latina fue conociendo en su propio territorio la condición subversiva del castrismo con sangrientas luchas fratricidas.

A pesar de la historia subversiva de Castro, ha subsistido una simpatía emocional por él en amplios sectores de las clases más humildes. Ello ocurre por el trabajo de una izquierda ambiciosa de llegar al poder y que es motivada y ayudada por el régimen de La Habana. Estos sectores simpatizantes no conocen o desvalorizan el mejor testimonio sobre las ideas e intenciones del tirano: su fracaso en el territorio de su pleno dominio. Por ello son pocos los políticos latinoamericanos que condenan públicamente al tirano de Cuba, porque temen que ello tenga repercusiones desfavorables en las próximas urnas electorales.

Otra cuestión digna de mención y que tiene plena actualidad, es la "clonación" del castrismo en otros países de América. Ocurrió en Nicaragua, con la buena suerte de que posteriormente pudieron deshacerse de ellos a través de las urnas. Ocurre actualmente en Venezuela, donde el resultado está todavía en debate con los demócratas venezolanos. Resulta curioso el hecho de que mientras para los cubanos el castrismo no tiene prestigio ni futuro, mantenga todavía virulencia para otros países de la región.

Desde su curiosidad original, la Europa democrática se mantuvo varios decenios viendo los toros desde la barrera, con la excepción de España, que también tenía a otro caudillo en el poder. Las izquierdas europeas abrían brechas de simpatía por el proceso cubano, mas sin mayores consecuencias. Pero el Viejo Continente se había ido recuperando económicamente y le nació el deseo de explorar los mercados en América. Así recibió algunos arañazos económicos de Cuba, que la han ido llevando hacia una actitud cautelosa.

Pero los países de Europa se han ido aliando en uniones cada vez más estrechas, que la conducen a convertirse en una verdadera potencia mundial, con la necesidad de expandir sus mercados y lograr plazas para la inversión de sus capitales. Por ello necesitan un continente tranquilo, y sería muy conveniente quitarse el riesgo de las aventuras de Castro.

Hemos dejado lo más importante para el final, y es el trabajo heroíco y sacrificado que los opositores y los disidentes del régimen, los activistas por los derechos humanos, los periodistas independientes, los cooperativistas agrarios independientes, los bibliotecarios independientes, los ambientalistas, los artistas independientes y otros, realizan a diario dentro del propio terreno totalitario de Cuba. Sólo ellos tienen la medida de sus riesgos y saben calcular sus posibilidades. También ellos tienen estrategias diversas y carecen de coordinación central. Unos actúan en grupos pequeños, mientras otros se vertebran en organización nacional. Unos elaboran proyectos políticos mientras otros establecen una plataforma para definir sus acciones, otros exploran la democracia en publicaciones teóricas. Agunos, los más sacrificados, han cumplido o están cumpliendo condenas injustas impuestas en procesos amañados. Hay quienes han perdido su vivienda o han sido trasladados a pueblos cautivos. Pero el punto débil de sus acciones es que éstas son pobremente conocidas dentro del país, que es donde deben producir su efecto. El nivel actual de radiodifusión hacia la Isla no logra cumplir este cometido.

Como resumen podemos decir que en estos momentos obran muchas cirunstancias positivas para lograr la liberación de Cuba. Pero también existen circunstancias negativas, como son los regímenes comunistas de Asia, especialmente China Comunista, los estados musulmanes terroristas, el chavismo venezolano, la siempre posible concertación de los factores de extrema izquierda del continente, la conexión de la droga con la subversión, la mediocre y dubitativa actitud de muchos políticos latinoamericanos y la codicia de algunos capitales internacionales.

PAPEL ACTUAL DEL EXILIO

El exilio es la única parte del pueblo cubano que es libre. También es la única parte que tiene acceso libre a los medios masivos de comunicación. El exilio atesora además la experiencia de como se implantó el totalitarismo en Cuba, y la historia de la lucha por la democracia en los últimos 40 años, porque en el exilio se encuentran muchos de sus protagonistas.

El exilio tiene representación en todas partes del mundo, lo que le permite llevar el mensaje cubano a todos los continentes y latitudes.

El exilio tiene su mayor prescencia en E.E.U.U. que es el país de mayor influencia política en el mundo actual, el de más fuerte economía y mayor avance tecnológico. Es lógico, pues, que a tantas ventajas que posee el exilio le correspondan también deberes.

En primer lugar hemos de confirmarnos en que nuestra lucha tiene un sentido moral, porque su fin es el decoro del hombre. El exilio cubano siempre está bajo el escrutinio del mundo y en la mirilla del tirano. Desde el mismo inicio del proceso revolucionario en Cuba, el régimen denostó contra sus opositores con los más difamantes improperios, y nunca dejará de hacerlo. Es su estilo. Además, la forma de distraer de la corrupción interna de su régimen. Por ello es importante que nuestras acciones se realicen en un marco de virtudes cívicas que nos califiquen ante nuestro pueblo y ante el mundo.

El exilado, quien muchas veces salió de Cuba bajo el abuso, la humillación y el acto de repudio, hoy abre sus brazos y debe seguir acogiendo entre sus manos generosas al hermano que llega en fuga de la Isla. Al que de buena fé nos combatió y llega ahora sin crímenes en su conciencia. Le reconocemos ser solamente, -él y nosotros-, las dos mitades de un mismo fracaso por no haber logrado aún la felicidad de nuestro pueblo. Y para todos recordemos siempre que la victoria democrática no es el sojuzgamiento de los opresores, sino el imperio de la ley y del derecho.

Si algo hemos aprendido los cubanos en este proceso es el valor de la verdad, porque a fuerza de mentiras se hizo caer al pueblo cubano en la trampa totalitaria. El exilio debe tener siempre presente que entre los cubanos de todas partes no puede haber otro punto de encuentro que la verdad. Tratar de prescindir de ella es un engaño que sólo nos conduciría a la próxima batalla. Pero también es importante saber que la verdad bien entendida no es nuestra versión de los hechos, sino un consenso sereno.

En el momento actual no cabe duda de que el protagonismo de la lucha está dentro de la Isla.No debe excluirse tampoco algo excepcional y fuera de cálculo que pueda realizar el exilio. Pero la lógica apunta al interior de la Isla. Y no es deshonesto decirlo desde la seguridad del exilio porque también lo hicimos nosotros antes.

A nosotros nos corresponde hacer uso de los privilegios que mencionábamos al principio. Nos corresponde opinar sobre los hechos, los cambios y pronunciamientos que ocurran en la Isla. Nos corresponde llegar a los medios masivos de comunicación para informar y denunciar al mundo acerca de la realidad cubana. Nos corresponde hacer activismo político por la democratización de Cuba en todos los países en que nos encontremos. Nos corresponde despertar a América Latina llegando hasta sus gobiernos y partidos.Nos corresponde informar y pedir ayuda al estudiantado en las universidades y a los obreros en los sindicatos. Nos corresponde toda la logística que requieren los que se encuentran en el campo de batalla. Nos corresponde ayudar al desarrolo de la sociedad civil de todo tipo dentro de la Isla Nos corresponde descubrir la técnica más eficiente que les pueda servir allá dentro. Nos corresponde recordar y enseñar los valores de nuestra historia a las nuevas generaciones. Y nos corresponde, por supuesto, respetar los actos y las opiniones que llegan desde el frente de batalla.

También tenemos cosas que no debemos hacer . La principal es que no transmitamos nuestros defectos al interior de la Isla, ni pretendamos ganar en la Isla la batalla que perdimos en el exilio.

Un tema que nos preocupa y al cual no le vemos la solución, es el hecho de que los activistas democráticos sean más conocidos en el exterior que dentro de la Isla. El control totalitario no permite que sus pronunciamientos y actos lleguen al conocimiento general que puedan crear corrientes de opinión.

 

EL EXILIO EN EL FUTURO DE CUBA

Sabemos que por fin, -como en una fantasía árabe, el genio terminará por salir de la botella donde ha estado prisionero durante medio siglo y que, sin nadie a quien servir, empezará a disfrutar su libertad.

¿Quién puede hablar sobre la gobernabilidad de la Nueva República en ese momento?

La eliminación de precursores que podrían destacarse y llegar a ser alternativas de su poder ha sido una de las perfidias mayores de Castro.

¿Qué nivel de desarrollo habrá alcanzado la sociedad civil para ese día?

Un escenario militar podría conjurar el caos. ¿Pero hay militares demócratas en Cuba?

Todas esas preguntas sin respuestas son válidas y nos muestran el vacío que falta por llenar. Parte de lo que ocurra en ese momento será consecuencia de lo que hayamos hecho desde hoy y hasta entonces.

Sobre la presencia del exilio en ese día glorioso, no tengo la menor duda de que estará allí por derecho propio, y reconocido por los luchadores internos. Y estará defendiendo que el gobierno sea democrático, que la riqueza sea repartida también entre los obreros e impidiendo una piñata en que los poderosos socialistas de hoy se conviertan en poderosos capitalistas mañana.

Por último, queremos hacer la observación de que en vez de diseñar la transición, quizás sea más fructífero definir el mundo en que queremos vivir.

Salvador E. Subirá

Miami, 11 de Junio de 2001.

Seminario MROM (Mesa de Reflexion) en Santo Domingo.

Auspiciado por la Solidaridad de Trabajadores Cubanos(12-18 de Junio)

                              Puentes hacia Cuba 

Carlos M. Estefania

 

 


Por Carlos M. Estefanía.
 
"Palabra de orden: tender puentes hacia Cuba"
 
 El Instituto Hoover, adjunto  la Universidad de Stanford  en los Estados Unidos, es sin lugar  a dudas un  pionero en las investigaciones académicas de los sistemas totalitarios. Dicho centro, identificado por los amigos de la antigua URSS, durante la guerra fría, con el pensamiento más radical e  intransigente frente al comunismo,  publicó el año pasado el estudio "A strategic Flip-Flop in the Caribean. Lift the  Embargo on Cuba". Se trata de un bien fundamentado ensayo escrito por los Ph D; William Ratliff y Roger Fontaine, quienes llaman a superar las tensiones entre los Estados Unidos y Cuba. Los académicos  destacan la paradoja de que sean los acérrimos enemigos de Castro los que le ayuden, con la confrontación,  a mantener viva su aureola de antiimperialista.  Es el reconocimiento de una  necesidad histórica: la de romper el aislamiento de Cuba.
 
La llegada a la Habana de Román Rodríguez Rodríguez, presidente de Canarias, el 29 de junio,  impulsa la tendencia de la que "ni el Papa se escapa". A tono con  esta corriente, una delegación de la Unión Europea se reunió, en marzo,  con el secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, durante la visita de este a Bruselas. Por esta vía se le pidió a la administración Bush, que no aplicara el título III de la ley Helms-Burton, que permite iniciar acciones judiciales en Estados Unidos contra empresas que realizan negocios con bienes norteamericanos expropiados en Cuba. Al parecer las voces europeas tienen buen eco en La Casa Blanca. George W. Bush, suspendió el 16 de julio por seis meses más la aplicación del capítulo  de la ley  en cuestión. Por su parte, el sumo Pontífice de la Iglesia Católica declaró el viernes 6 de julio, en el Vaticano, ante obispos cubanos,  lo  inaceptable de las medidas económicas impuestas a Cuba desde fuera. Tales vien! tos soplan con fuerza incluso dentro del exilio cubano en Estados Unidos. Una nueva fuerza se ha sumado al sector opuesto  a las sanciones, conformado  por el Partido Demócrata Cristiano de Cuba, la Coordinadora socialdemócrata de Cuba, el Comité Cubano por la Democracia y Cambio Cubano. El Nuevo Herald  publicó el día del arribo del presidente canario a Cuba, un artículo titulado: "Cubanoamericanos rechazan el embargo" en el que  se anuncia el nacimiento del grupo de cabildeo Fundación Política Cubana (CPF). La organización tiene como presidente nada más y nada menos que a Sally Grooms Cowal;  ex subsecretaria de asuntos hemisféricos y embajadora del gobierno de George Bush padre. Según el periódico floridano, Grooms Cowal considera que es hora de propiciar un cambio radical en la ``fallida política norteamericana'' de los últimos 40 años, pues no ha traído beneficios ``ni para Estados Unidos ni para la causa de la libertad de Cuba''.  Por último el vendaval ha entrado, sin pedir permiso, por las puertas de la organización más poderosa del exilio cubano, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Una especie de  Perestroyka  en FNCA  ha tenido  su "glasnost" con la sonada renuncia de Ninoska Pérez Castellón, portavoz de la organización. Los nuevos líderes parecen  alejarse de  la intransigencia de su fundador, Jorge Mas Canosa.  Así lo indica el apoyo a la realización de los Grammy Latinos en Miami  (al que asistirán artistas residentes en la isla)  y el respaldo al Proyecto Varela, impulsado por la oposición cubana a partir de  postulados de la constitución vigente en la isla. La nueva generación de la FNCA, encabezada por Jorge Mas Santos ( hijo de Mas Canosa) está  perfilando una estrategia nueva y racional 
 
"Una de cal"
 
La delegación canaria  robó la primera plana de los periódicos  oficialistas; Granma, Juventud Rebelde y Trabajadores, consagrados a destacar todo lo que d! e alguna manera legitime al sistema imperante en Cuba. Ellos registran para la historia; las amistosas declaraciones de Román Rodríguez Rodríguez, su entrevista  con  los personeros más importantes del régimen, entre ellos el  "Comandante en Jefe",  su participación en la clausura del Festival La Huella de España, su visita a la Asociación Canaria de Cuba, a la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas y la Escuela Internacional de Deportes [ fuentes para la creación de compromisos políticos y  grupos de presión pro Castro en los países de origen de sus estudiantes]  etc., etc., etc.
 
Quienes abogan en los EUA por el aislamiento del régimen apenas se habrán enterado de todo esto, no leen la prensa oficial cubana. Los que si lo hacen,  son los cubanos de intramuros, expertos de la  lectura entre líneas, ninguno de ellos, ni siquiera los maltratados activistas del movimiento democrático interno, tienen por qué  considerar "pecaminosa" la cooperación de Canarias en los terrenos de la salud y la cultura. En cualquier caso siempre resulta beneficiosa  la entrega de materiales sanitarios, la  reconstrucción de consultorios del médico de la familia, o la ayuda al hospital de Artemisa. Lo mismo puede decirse de la inauguración de la Sala Leonor Pérez Cabrera, dedicada a las relaciones históricas de los pueblos de Cuba y Canarias,  en la Biblioteca Nacional (institución donde se clasifican no sólo los libros, sino también  los ciudadanos que a ellos acceden).
 
Es en otros espacios donde el presidente del Gobierno Canario debe hilar fino, sino quiere  verse cuestionado por la Historia. Don Román Rodríguez Rodríguez debe tener bien presente la experiencia de su compatriota Luis Felipe Gómez Wangüemert,  aquel honesto autonomista y republicano, que  erró   (pese  a su indiscutible amor por Cuba) al combatir (aún sin oportunismo) en las filas de los Voluntarios [Manuel De Paz, "Wangüemert Y Cuba", Ta! ller de Historia, Centro de La Cultura Popular Canaria, 1991, La Laguna. Santa Cruz de Tenerife, páginas 22-31], uno de los cuerpos del ejercito español más desacreditados por la historiografía cubana. La tentación es fuerte;  Roman Rodríguez Rodríguez preside una coalición que conforman ex comunistas y nacionalistas, y el régimen que le recibió en condición de jefe de Estado,  en La  Habana, se apuntala precisamente con los valores del nacionalismo y un comunismo fundamentalista. Detener el contacto con Cuba en actos que sólo legitiman  a sus gobernantes actuales será para sus ciudadanos  del mañana, lo mismo que son hoy aquellos actos de  colaboración en el mantenimiento del estado colonial; algo que es preferible no recordar.
 
Ahora "la de arena".
 
El presidente de Canarias debe definir  su posición ante el movimiento democrático interno en Cuba, si desea que algún día los cubanos le asocien con los generales Julián Santana, Manuel Suárez Delgado, Jacinto Hernández Vargas, Matías Vega Alemán; con  los isleños  que combatieron en favor de la independencia de Cuba [Lic. Ileana Medina Hernández,  Cuba, Canarias y la prensa, en el contexto del 98, en Revista Latina de Comunicación Social número 6, de junio de 1998; La Laguna (Tenerife), en la siguiente URL:http://www.lazarillo.com/latina/a/82ile.htm].  Esto se logra sólo con medidas  que balanceen la política Canaria hacia la isla caribeña. Debe quedar claro que se tratan de gestos de buena voluntad del gobierno canario hacia el pueblo cubano, no hacia el régimen totalitario, aún cuando sea a través del segundo que se tiendan los puentes hacia el primero.
 
Como las concesiones al carcelero ya han sido  más que suficientes,  ha llegado la ahora de pasar las acciones por el encarcelado. En estos momentos nadie mejor que el presidente del Gobierno Canario para usar sus buenos contactos con el gob! ierno de la Habana, y demandar de este, la libertad de prisioneros de conciencia como el socialdemócrata Vladimiro Roca, y el Dr. Oscar Elias Biscet. Dos hombres, por cuyas mestizas venas  quizás corra tanta sangre canaria como negra.
 
 
Ya que el gobierno de Canarias transfirió equipos telemáticos e informáticos al régimen de La Habana [medios de los que nadie puede impedir su utilización en actividades de control represivo y propaganda], ¿ porque no hacer, del mismo modo una donación similar a los periodistas de los buroes de prensa independiente [http://www.cubanet.org/colabora.htm] que sin  recursos y bajo el peor acoso hacen la verdadera noticia en Cuba?
 
El líder de la Comunidad Autónoma de Canarias  fue capaz de firmar un Protocolo de " Solidaridad" con  Angel Enrique Gárate,  el presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular de La Habana. Es de esperar que tal firma  se haya hecho con la conciencia de las limitaciones que "como poder del pueblo"  dicha institución cubana, un órgano cuya autonomía y capacidad de resistencia frente a los decretos del Comandante son tan nulas como las que tenían los soviets frente a Stalin. Lo único que podría justificar los contactos institucionales con este elemento legitimador de los aparatos de poder cubano sería la intención de contribuir, si las circunstancias lo permitieran,  a la transformación de esta atrofiada institución  "representativa"  en  un órgano de verdadera soberanía popular, como aconteció, por ejemplo, en la Francia de 1789 cuando la Asamblea Nacional Constituyente aprobó la declaración  de los derechos del hombre y el ciudadano y  se la hizo aceptar al Fidel Castro de los Francos de entonces, el monarca Luis XVI.  Esta transformación pasaría por el éxito de un proyecto como el "Varela", ese que impulsa el ingeniero Osvaldo Payá Sardiñas, dirigente dentro de Cuba el  Movimiento Cristiano Liberación.  Mediante el Proyecto Varela&! nbsp; los opositores cubanos intentan recabar 10 mil firmas para hacer un plebiscito que, entre otras cosas,  permita colocar a cualquier cubano en la Asamblea Nacional del Poder Popular,  (parlamento que funciona bajo el tutelaje del Partido Comunista y la mirada no siempre discreta de la seguridad del Estado).   Sin lugar a dudas,  Osvaldo Payá, con tal de trasmitir una visión alternativa hacia el exterior sobre la realidad cubana, gustosamente se habría entrevistado  con el presidente Canario, del mismo modo que lo hizo con el presidente del gobierno español José María Aznar,  durante la IX Cumbre Iberoamericana de 1999 en La Habana.  El presidente Canario (pese a sus diferencias ideológicas) no tiene porque ser menos que un Aznar, que,  defendiendo las inversiones españolas en Cuba y dándole su respaldo a la oposición interna mostró su independencia tanto:  de los que quieren bloquear económicamente a Cuba, como de los que bloquean represivamente a su  movimiento democrático dentro de la Isla. Sin embargo, en lugar de encontrarse con algún connotado luchador democrático,  el presidente Canario  hubo de reunirse con el presidente, de uno de los aparatos que los reprime, el tribunal Supremo de  Justicia de La Habana. Canarias han firmado en la sede de este Tribunal un acuerdo de colaboración que amplía el campo de la cooperación al campo jurídico, algo que en opinión de Francisco Aznar, viceconsejero de Asuntos Exteriores y Relaciones Exteriores del Gobierno canario, "favorecerá la calidad de la aplicación de justicia". El documento, que fue suscrito con la presencia del presidente de las Islas Canarias, Román Rodríguez Rodríguez y del Tribunal Supremo popular de Cuba, Rubén Remigio y  establece la cooperación para el intercambio de profesionales, profesores, biografías, capacitación y divulgación. El presidente del Tribunal Supremo de Cuba calificó los acuerdos como "muy importantes" porque "permiten emprender tareas que benefici! aran los intercambios entre los profesionales de las dos partes a la vez que contribuirán a la mejor formación de nuestros jueces" [Canarias y Cuba firman acuerdos de colaboración en Justicia,  La Opinión de Tenerife, 02 de julio   de 2001  http://www.la-opinion.com/frames.htm]
 
La firma de este  acuerdo de colaboración  hace a Canarias correr un riesgo. Puede ocurrirle lo que a Suecia,  cuando el  célebre disidente chino Wei Jingsheng  visitó Estocolmo, en marzo de 1998,  para recibir el premio Olof Palme y presentar la edición sueca de su libro "El valor de estar solo".  El famosos prisionero de conciencia desató un verdadero escándalo político en el país nórdico al revelar que  algunos de sus carceleros  se había  recalificado en la nación escandinava, donde aprendieron métodos de control sobre los prisioneros mas avanzados tecnológicamente.  Así donde anteriormente había una sola cámara de control, tras el regreso de los carceleros de Suecia aparecieron cuatro equipos.  La respuesta del Instituto Raoul Wallenberg  de Lund, el que dirige el programa con fondos estatales para la superación de administradores de prisiones es que los que  estudiantes que allí participan  aprenden a tratar humanamente a los prisioneros [Svenskutbildad personal höll världsberömd kines som politisk fånge en" Aftombladet" 26/3 1998] , en todo caso, entre lo que el "palo va y viene" la credibilidad de la institución sueca quedó por el piso. Sería muy triste que en el futuro le ocurriera lo mismo al gobierno canario.  Sería muy triste que en el futuro, los luchadores democráticos  cubanos,  informara a la prensa que los jueces que le condenaban recibieron instrucción en Canarias. El gobierno isleño debe velar pues para que los intercambios de estudios eduquen a los letrados cubanos en la defensa de los derechos humanos e impulsen la transición del sistema jur! ídico imperante hacia un estado de derecho,  y no que contribuya a la sofisticación jurídica de la represión, o pero aún, a la contaminación de la  judicatura canario con los métodos procesales imperantes en Cuba. Nada puede extrañarnos después del acelerado proceso de cubanización que  se observa en Venezuela, junto a Cuba,  uno de los países mas "canarios"  de América Latina.
 
La aparición de un tercer actor, la sociedad civil  emergente, brinda  la oportunidad  que por años le faltó a Canarias para  asumir una posición meridiana en su compromiso  con el pueblo cubano, sobretodo tomando en cuenta las propias palabras de Román Rodríguez Rodríguez,  poco antes de dar por terminada su segunda visita a Cuba: " por encima de nosotros está la historia"
 
 
El Gobierno autónomo ya no se encuentra en el dilema de: o apoyar la intransigencia de su colega cubano,  o la de un sector poderoso de  exiliados cubanoamericanos. Ahora tiene la opción de beneficiar directamente al pueblo de Cuba y apoyando a los que trabajan en su ceno por una transición pacifica hacia  la misma libertad, de la que goza el  pueblo de las islas canarias. De tal modo, de la misma manera que se concretó un proyecto  con la Biblioteca Nacional, podrá Canarias colaborar con la red nacional  de Bibliotecas Independientes donde no existe la menor censura  [www.cubanet.org/bibliotecas/proyecto.htm].  Ellas recibirían con placer los magníficos libros sobre nuestra historia común que auspicia del Gobierno Canario por ejemplo;  el excelente libro;  Zona Rebelde (Tomo I y II) de Manuel de Paz o cualquier otra de las joyas bibliográficas sobre Cuba  de las que se  publican en Canarias bajo la rúbrica de "Taller de Historia".
 
Como recordó Román Rodríguez Rodríguez,  Cuba está entre los países que abrieron sus brazos a miles y miles de sus compatriotas.  No sólo fueron canarios  lo! s que encontraron en la Isla caribeña una segunda patria,  sino también los hijos de muchas tierras incluida Suecia. En 1905 había  unas 300 familias de inmigrantes procedentes de ese país establecidos en la isla del Caribe.  Los suecos  actuales han encontrado una manera muy original de reciprocar aquella hospitalidad,  asumiendo riesgos de deportación, contactando y legitimando con su presencia las actividades del movimiento democrático. El caso más reciente lo tuvimos  el 23 de junio,  el  mismo día  en que se nos desmayó el "claro y elocuente" (como le llama Román Rodríguez) Fidel Castro. En esta ocasión tuvo lugar la primera convención del Partido Solidaridad Democrática de Cuba (PSD), una organización  que a pesar de las represalias, ha logrado reclutar y estructurar unos 2000 miembros en toda la isla. El evento, al que asistieron unas 60 personas, contó con la presencia de tres suecos, quienes vinieron expresamente a La Habana para participar en la Convención: Erik Ullenhag, Frederick Malm y Anita Hagelbäck; Ullenhag es miembro de la Junta Nacional del Partido Liberal de Suecia, la señora Hagelbäck es miembro del Consejo Regional por la Cultura de Estocolmo, y Malm es vicepresidente de la Juventud Liberal de Suecia. Los tres nórdicos constituyen todo un ejemplo para los políticos canarios realmente  interesados en el progreso de Cuba. Desdichadamente no había ninguna representación canaria en el encuentro de PSD.
 
Afortunadamente no van lejos los de alante si los de atrás corren bien. Pronto Canarias tendrá oportunidad de demostrar que respalda hasta al fondo el bienestar de los cubanos. El Lic. Manuel Cuesta Morúa [ localizable en: Calle Requena No. 10 Apto. 3 Bajos entre Carlos III y Lugareño. Plaza Ciudad Habana. Teléfono : 260 3946 ( Provisional ) Fax : 96 2636 ] secretario general de Corriente Socialista Democrática  Cubana (CSDC),  difundió recientemente un comunicado bajo el lema: " Por una Nueva Izquierda ". En est! e documento, CSDC anuncia que celebrará su Primera Conferencia Nacional en Enero del 2002. Se invitará a representantes de la Internacional Socialista y de partidos socialistas y socialdemócratas de diversas latitudes para que participen, de una forma u otra, en esa plataforma de ideas. Que bien estaría, en honor a la solidaridad entre nuestros pueblos, que  entre los ponentes cubanos y de otros países se encontrara una nutrida representación canaria. He aquí una buena tareas, mas que para el gobierno,  para el Partido Socialista Canario y su grupo parlamentario.
 
El 17 de mayo de 2000, Juan Carlos Alemán Santana, Portavoz del Grupo Parlamentario Socialista  de Canarias preguntó al Sr. Presidente del Gobierno, ante el Pleno de la Cámara, cuál había sido objetivo político de su último viaje a la isla de Cuba.  Frente a la nueva visita la pregunta puede ser más especifica: ¿Cómo piensa respaldar el gobierno al movimiento democrático interno en Cuba? Por su parte,  la pregunta que deben hacerse los socialistas canarios es: ¿que podemos hacer, nosotros por nuestros hermanos de ideas cubanos; los militantes de la Corriente Socialista Democrática Cubana?
 
 

 



 





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"UN FENOMENO LATINOAMERICANO"

Salvador E. Subirá

No cabe duda que José Martí y Simón Bolívar merecen el homenaje que se les tributa en los países iberoamericanos. Bolívar, por dirigir la épica del Continente, y Martí, por organizar la antillana. Bolívar, por ser el genio militar de la independencia de la mayor parte de los países andinos y autor del más ambicioso proyecto que han conocido nuestros pueblos y el continente americano. Lo deMartí es en otra dimensión. Su genio fue político para concertar y encaminar la difícil experiencia de Cuba, poniendo fin a la presencia militar de España en América; y a la vez fue el mejor exponente de asumir a todos nuestros pueblos como un solo ámbito espiritual y cultural al que todos debíamos servir.

Bolívar quiso reunir políticamente a nuestros pueblos. Por ello convocó y realizó el Congreso Anfictiónico de Panamá y fundó la Gran Colombia. Martí predicó la fraternidad entre nuestros pueblos, que él resumía como "Nuestra América", y la proyectó en prosa innumerable, con oratoria exquisita que reveló la fuerza moral y poética de la gesta americana, y también con tiempo de servicio vivido en muchos de esos países.

Justo es decir que el paso de ambos por este mundo dejó huellas indelebles y resultados encomiables. Pero también hay justicia en decir que no fueron buenos intérpretes de la realidad de nuestro continente; fueron más bien visionarios que proyectaron el ideal que sentían, sin considerar la diversidad, las distancias, los intereses y la condición humana. Y estas fueron las realidades que entonces, y todavía hoy, han venido infligiendo derrotas a las propuestas bolivariana y martiana.

Pero hoy queremos hablar específicamente de un fenómeno político crónico que padece nuestra área iberoamericana: el "caudillismo". Los siglos XIX y XX están llenos de ejemplos, y el propio siglo XXI, que estrena un milenio, aún no ha logrado liberarse de ellos. El "caudillo" es alguien que no respeta los linderos del derecho y que aprovechándose de una circunstancia favorable hace del país una finca propia. El "caudillo" cree que el poder le pertenece como algo natural, y se enoja hasta el crimen cuando alguien se atreve a cuestionar su poder. Sus gobiernos suelen ser largos y llenos de corrupción. Ellos no sienten contradicción con la historia ni enojo con el pasado. El "caudillo" acepta a los próceres de su país como recuerdos en formol que no tienen nada que ver con el presente. Hasta se presta con gusto a representar su papel en las liturgias cívicas tradicionales con que se recuerda a los próceres; y esto no tanto por reconocerles el mérito histórico, sino por la oportunidad de ser reconocido él mismo como máximo poder en su país. La novelística ha hecho excelentes retratos de él.

Pero en la segunda mitad del siglo XX ha hecho su aparición una variante del "caudillo", y que es el "caudillo ideológico". Con los caudillos tradicionales los ciudadanos perdían libertades, y tenían que compartir los buenos negocios con el hombre fuerte que los hacía posible con su régimen de orden. Con ellos, sin embargo, los ciudadanos gozaban de pequeñas libertades siempre y cuando no se les ocurriera hacer activismo político en contra del "caudillo". Pero los "caudillos ideológicos" son más exigentes. Ellos profesan una ideológía que interpreta todos los aspectos de la vida, y así no basta con no hacer lo que disgustaría al"caudillo", sino que es conminatorio hacer lo que el "caudillo ideológico" reclama. Su añadidura es la perversidad del totalitarismo.

Los "caudillos ideológicos" son seres que se sienten iluminados y poseídos de una condición mesiánica que justifica todas sus acciones. Creen que la Historia esperaba su aparición con expectación. Ellos se interpretan a sí mismos como una versión moderna del "Despotismo Ilustrado" aunque no tengan buenos resultados que mostrar. Una de sus mayores habilidades es para excusar los malos tiempos que crean con sus errores, en cuyo caso se transforman en profetas de las maravillas por venir bajo su mandato. La misma Historia es sentada en el banquillo de los acusados como dolosa culpable de crímenes monstruosos. Y, según ellos, la cultura verdadera es la que está por venir bajo la influencia de sus acciones.

Siempre necesitan demoler las estructuras políticas, económicas y sociales que encuentran para poder construir el verdadero paraíso desde sus cimientos. Ellos desdeñan la experiencia inmemorial de que todo lo humano es un desarrollo, y que no es posible crear una sociedad sin referencias al pasado. Muy seguros de sí mismos confían en que su fecundidad vencerá todos los obstáculos.

Un aspecto importante de los "caudillos ideológicos" es que no adquieren su identidad política por proponer algo, sino por oponerse a alguien. No están dotados para la propuesta, pero lo están magníficamente para oponerse. Y están realmente bendecidos porque ellos nunca tienen la culpa de nada. Los "caudillos ideológicos" no están limitados por la Lógica aristotélica. Ellos han descubierto nuevas reglas que redefinen su totalitarismo como democracia, y sus reveses como victorias.

Pero su más innovativa caractrística es la de afiliar a los próceres más destacados de sus historias nacionales en las corrientes ideológicas contemporáneas de su simpatía, y así se les invoca como prueba irrebatible de la legitimidad de sus regímenes.

Fidel Castro y Hugo Chávez son exponentes destacados de este fenómeno. No importa que Chávez haya llegado al poder por elecciones, lo delatan sus simpatías públicas, su falta de respeto por las minorías y sus maniobras de control creciente en imitación del proceso cubano.

Castro ha querido convertir a José Martí en "autor intelectual" de su revolución totalitaria cubana. Y Chavez declara que ha llegado para culminar la "revolución bolivariana". Salta a la vista el artificio de estos recursos, porque de acuerdo con la situación política y los valores del tiempo en que estos próceres vivieron, sus agendas fueron militares primero para lograr la independencia de una potencia europea, y luego políticas para la fundación de repúblicas democráticas. Todo lo cual es incompatible con el añejado totalitarismo cubano, y el imitativo camino que se desarrolla en Venezuela.

Pero no son estos los únicos casos en el continente. También a Augusto César Sandino le endilgaron el patronazgo del movimiento marxista en Nicaragua para beneficio de los hermanos Ortega. Y como el camino ya está trillado, sobran los indicios de que otros ya han iniciado también su marcha clandestina y subversiva hacia el poder.

Pero dejemos lo amañado y volvamos al homenaje merecido de los próceres que renegarían de sus nuevos adeptos. Por las batallas perdidas no debemos renunciar a los ideales válidos de los fundadores. Es cierto que no existe demasiado en común entre un Maya de Centroamérica, un criollo nacido de europeo en el Cono Sur, y undescendiente de africanos en el Caribe. Pero la reunión y la fraternidad de nuestros pueblos iberoamericanos constituye lo que ha de ser un progreso, y su virtualidad está llamada a concretarse en alguna fecha del futuro. Mientras tanto, Bolívar, Martí, Sandino y otros deben seguir presidiendo la Historia. Sus convocatorias permanecen abiertas para la íntima meditación de todos y punto de referencia para modelar la conciencia de nuestras generaciones y madurar su civismo democrático.

 

Poema al Emigrado. 1962

Por Carlos M. Estefania

Suecia 2001





"La noche del proscrito"

 

 

 

Humillan los pies la nieve,

ella, gaviota gigante y dormida,

se desquita

picoteandome los hombros y el sombrero.

Mientras busco en senderos refugio aciago.

Y no hay puerta que se abra, 

de esas  "villas" donde las familias  festejan

mudas y ciegas

lo que tienen sin saber.

 

No responden mi llamado,

aunque la

temperatura

me haga temblar,

aunque no  venga yo

por  comida, dinero,  trabajo o albergue.

Si no por indicios;

por las tenues luces que no dan las estrellas de aquí,

las más lejanas del universo.

 

He dejado el sol atrás, sin arrepentimientos.

La arena no, ella ha venido conmigo,

transmutando su templado dorado por un blanco frío

eterno e interminable.

 

Estoy solo...

solo no, me acompaña una hermosa

pordiosera

(en verdad walquiria)

 honorable

en su estampa patética, chaplinezca, 

con nombre vulgar; Libertad.

 

Sigue el frío y el desconcierto.

Y el miedo por las puertas que no se abren

Es el miedo a los que ven

forajidos en fugitivos y viseversa.

 

Los dientes recuerdan, sigue el frío.

Es noche en la gran noche escandinava.

Las puertas no se abren.

Pero no queda otra que seguir adelante,

las "balsas" están quemadas.

 

Si regresamos,

será sobre el escudo,

de la mano de la  walkiria alada.

 

 

Estocolmo  de agosto 2001

Carlos M. Estefanía (La Habana 1962)


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IZQUIERDA Y GLOBALIZACIÓN

Conferencia, en el Ateneo de Málaga, de Trinidad Jiménez, Secretaria de Internacional del PSOE

 

 

 

 

 

 

“No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla, que a consumir riqueza sin producir”. Esta frase de George Bernard Shaw podría servir de punto de partida para hablar sobre la izquierda y la globalización, sobre todo porque, hasta el momento, la globalización ha tenido un marcado carácter económico, que ha producido algunos efectos indeseados e indeseables, y que ha provocado muchos rechazos que necesitan ser explicados.

 

Pero la globalización no es una ideología, no es una posición que nos permita manifestarnos a favor o en contra, es un hecho, una realidad y, como tal, con ella hemos de convivir. La globalización no es mala o buena per se. La globalización produce efectos positivos o negativos, según seamos capaces – o no– de dotarnos de las reglas necesarias para ordenar esta nueva situación denominada globalización. Me van a permitir que me pronuncie desde el principio sobre este fenómeno: personalmente no creo que debamos rechazar la globalización, lo que debemos hacer es gobernarla. Es ahí, en el gobierno, en el control, en el orden, donde yo situaría la respuesta que requiere la globalización, pues la ley protege al débil y la anomia provoca indefensión.

 

Hasta ahora, es cierto, no hemos tenido ocasión de ver los efectos positivos de la globalización. Lo que todos observamos son los problemas derivados de la globalización de la actividad económica, lo que vemos es cómo se han acentuado las desigualdades ya existentes entre los países más avanzados y los que pugnan por salir de la miseria. El único efecto visible que ha provocado la globalización han sido distintas crisis financieras internacionales que han asolado las economías de varios países. Así ocurrió, por ejemplo, con el llamado “tequilazo” mejicano de 1994. Así volvió a ocurrir en el sudeste asiático en 1997, en 1998 en Rusia, en 1999 en Brasil, en 2000 en Turquía, etc. En cada una de las crisis han existido componentes específicos, diferentes situaciones de partida y distintos comportamientos posteriores. En todas ellas se han dado, sin embargo, algunos elementos comunes, que son inherentes a las características que hoy tiene la globalización del sistema financiero internacional.

 

Voy a dar datos: cada día más de dos billones de dólares se mueven en los mercados financieros internacionales. Una buena parte de esos movimientos nada tienen que ver con el intercambio comercial, sino que constituyen movimientos especulativos. Su volumen ha alcanzado tal magnitud que se calcula que más del 85% de estas transacciones tienen naturaleza puramente especulativa y no guardan relación con la producción o el intercambio de bienes y servicios. Y se producen tan a corto plazo, que más del 40% de estas inversiones hacen el recorrido de ida y vuelta en menos de tres días, mientras que alrededor del 80% lo completan en una semana.

 

No son datos de los llamados “antiglobalización”, son cifras de la comunidad científica que coinciden, por primera vez, con relevantes economistas, responsables políticos y organizaciones sociales de diferente tipo, en atribuir algunos de los problemas de la inestabilidad financiera en este mundo globalizado a la existencia de inmensas cantidades de capital, dispuestas a moverse de un lado al otro del mundo a la menor señal económica, real o imaginada. La realidad para muchos millones de personas es, pues, terrible. La globalización está produciendo una creciente dualización, no sólo entre los países, sino dentro de las sociedades, en las que se está generando una nueva pobreza y una nueva riqueza. Lo trágico es que en esta nueva economía, partes del mundo y partes de las sociedades pueden, simplemente, dejar de interesar como productores o como consumidores. Es la “irrelevancia estructural” de lo que Castells dice que puede ser para estos países y sociedades una amenaza mayor que la dependencia.

 

Pero el cambio económico también está teniendo efectos positivos de largo alcance. El PNUD considera que en los últimos cincuenta años el bienestar de los hombres ha progresado más que en los quinientos anteriores, y que, además, entre 3000 y 4000 millones de habitantes han experimentado ya una mejora sustancial en su nivel de vida.

 

Así, pues, la globalización también ofrece oportunidades, nuevas oportunidades. El factor desencadenante que hace de este fenómeno algo distinto –cualitativa y cuantitativamente– a otros procesos históricos que tomamos como referencia, es la revolución tecnológica. En particular, la revolución comunicacional, pero también la biotecnológica y otras. Las barreras del tiempo y la distancia para conectar a los seres humanos en el planeta están reduciéndose hasta casi su desaparición. Es una realidad nueva y diferente que está cambiando nuestras vidas, no sólo la actividad económica. Y lo hace tan rápidamente que nos produce angustia y rechazo. La globalización está haciendo que el mundo sea cada vez más pequeño, que se reduzcan las dimensiones de nuestro planeta, que las comunicaciones sean cada vez más rápidas que, de hecho, se transmita instantáneamente la información, que todos estemos conectados. Sanguinetti, el ex Presidente de Uruguay definió la situación de una manera muy gráfica al decir que estamos en una época en que “se corre tan deprisa y se piensa tan rápido”.

 

Es cierto, pero aún así debemos buscar el lado positivo de la globalización, al menos debemos buscarlo desde la política. La gran ventaja de nuestro tiempo es que si conseguimos controlar a la globalización, conseguiremos ponerla al servicio de todos. Nada de lo que ocurre en el mundo nos será ajeno, todas las políticas adquirirán una dimensión global, una trascendencia internacional, por lo que la coordinación, la cooperación y la colaboración serán palabras que formarán parte inseparable de cualquier proyecto político. Es cierto que la política sigue siendo, en gran medida, local, pero también es cierto que los nuevos desafíos globales, sólo permitirán respuestas globales. Camdessus solía decir que la globalización como espacio de oportunidad debería avanzar en el camino de un nuevo paradigma que permitiera la sostenibilidad del modelo emergente, tanto económicamente, como desde el punto de vista social y medioambiental. Sin lugar a dudas, nuestro reto está en encontrar ese nuevo paradigma.

 

El mundo ha cambiado mucho, y son muchos los cambios que se producen de forma casi cotidiana. El mundo ha cambiado mucho pero, sobre todo, está lleno de contradicciones; el mejor ejemplo lo tenemos en que la globalización puede ser, al mismo tiempo, un riesgo y una oportunidad. Los políticos tenemos que entender los cambios y estudiar qué podemos ofrecer como respuesta porque hoy tenemos la certeza de que ya nada será igual. Los gobiernos deberán ser conscientes de cual es el nuevo escenario en que nos veremos obligados a actuar y cuales serán las necesidades de los ciudadanos en los próximos años. De lo contrario, los cambios se producirán al margen de la política, con el efecto negativo que conlleva la falta de control y la ausencia de reglas que protejan los valores y los derechos de las personas. Desde el pensamiento progresista debemos sostener, apoyar al Estado, a ese Estado también en cambio, pero indispensable en su papel de garante de los derechos y libertades de los individuos. Para también debemos reforzar a la sociedad, para que no quede oscilante y desprotegida ante los vaivenes producidos por la globalización. Hay que redefinir los nuevos valores por encima de los fines o utilidades. Para este nuevo desafío los políticos tenemos que recuperar el poder público perdido a favor de los mercados, definiendo una nueva política que gire en torno al ciudadano.

 

Antes hablaba de la interdependencia y de la cooperación a nivel internacional. Desde mi punto de vista es imprescindible la coordinación internacional, pues es la única garantía de que los asuntos más importantes, los que nos conciernen a todos, tengan una respuesta eficaz. Se hace necesaria, pues la colaboración de los Estados entre si, de los Estados con organizaciones internacionales, pero también se hace necesaria la colaboración y la implicación de una sociedad civil responsable. Me estoy refiriendo a todo tipo de movimiento ciudadano, de la necesidad de estimular la participación y de crear una nueva sociedad con la ayuda de todos. Los cambios que se están produciendo en la actividad económica, financiera, social, cultural y política en el ámbito global, están provocando y haciendo posible el surgimiento de una nueva ciudadanía y de nuevas sociedades civiles globales. El proceso político de la globalización ha traído también, como consecuencia, otros movimientos sociales, que están reaccionando también ante este fenómeno. Buscar respuestas globales a problemas globales. Aunque son procesos en construcción, la lenta ampliación de los derechos ciudadanos frente a los retos globales se está dando, no sólo desde la institucionalidad supraestatal emergente, sino desde los movimientos sociales de perspectiva crecientemente global. Estos movimientos han asumido el “derecho a tener derechos”, también en el espacio globalizado.

 

El nacimiento de sociedades civiles globales refleja, por un lado, el creciente impacto de estos procesos globales y, especialmente, de los movimientos sociales que actúan a nivel internacional, removiendo los límites de las dinámicas de exclusión e inclusión. Indudablemente, no todas las incursiones y presencias en estas dinámicas globales son de corte democrático, lo global también está plagado de conservadurismo. De ahí la necesidad que tienen estos movimientos de avanzar por los cauces democráticos.

 

Los movimientos sociales que actúan en el espacio global tienen una agenda política específica, relacionadas con discriminaciones históricas: de género, etnia, opción sexual y con problemas cada vez más globales: medio ambiente, paz, derechos humanos, pobreza, etc... Pero, además, están tratando de definir un nuevo diseño de las políticas internacionales, para que la globalización no se convierta en un proceso sin ningún tipo de control político y ciudadano y genere más exclusión.

 

En Porto Alegre se reunieron del 25 al 30 de Enero de este año todas aquellas personas y organizaciones que, de una forma u otra, cuestionan o critican el modelo de globalización existente, en un intento de aproximar un marco teórico constructivo y práctico que permitiera corregir las disfunciones de la actual globalización. Al mismo tiempo, se reunía en la ciudad suiza de Davos el Forum Económico Mundial, con responsables de los que “gobiernan el mundo” (OMC, FMI, BM, OCDE, G-7...), pero lo cierto es que Davos ya no es lo que era, ya no producía el mismo atractivo que produjo en otros años. Ahora, también Porto Alegre era un lugar a tener en cuenta y, sobre todo, un lugar con futuro, donde se discutió con seriedad el nuevo modelo en el marco de la globalización. Los reunidos en Porto Alegre, conscientes del déficit democrático de algunas decisiones en el ámbito mundial, reclamaron normas y procedimientos democráticos en el funcionamiento de la globalización. Los ciudadanos, los allí reunidos, empiezan a comprender que las políticas nacionales están predeterminadas por orientaciones decididas a escala internacional, por lo que se hace necesario que la propuesta, la respuesta y la protesta se den en la misma escala.

 

La globalización ha cambiado las funciones de la política; cambia el papel del Estado y cambia el concepto de soberanía, se desdibujan nuestras fronteras, se crean nuevas instituciones y, sobre todo, se empieza a perfilar un orden en el que, insisto, no cabe la mera respuesta nacional. La política medioambiental y la ratificación del Protocolo de Kyoto es un ejemplo claro de la necesidad de coordinar las políticas en el escenario internacional. El coste de la no ratificación para Estados Unidos será muy grande, tanto que, creo, acabará firmando, no hay otra solución. También el Tribunal Penal Internacional es una buena muestra de cooperación internacional y de la conciencia compartida de evitar la impunidad de los criminales. ¿A alguien le quedan dudas de que Milosevic será juzgado por el Tribunal de la Haya? A mí, no. Esa es la tendencia internacional imparable y a la que cada vez será más difícil sustraerse. La seguridad internacional, la paz mundial, la seguridad alimentaria, etc. son sólo algunos ejemplos más de la relevancia internacional que todo tiene en la actualidad. La globalización requiere respuestas globales si se pretende evitar los efectos negativos que esta produce. Si alguien me preguntara cuál sería la solución que yo ofrecería ante la globalización, diría que el gobierno de la misma, convirtiendo la educación en el eje central de la política, educar para el desarrollo de las capacidades del individuo, educar para salir de la exclusión, educar para tener la posibilidad de elegir. Sergio Ramírez, el escritor nicaragüense lo expresó de forma muy gráfica: el mundo ya nunca más estará dividido entre los que tienen y los que no tienen, sino entre los que saben y los que no saben. Pero se le olvidó añadir entre los que estén y los que no estén conectados a la red, pues, sin ninguna duda, un elemento de corrección de las desigualdades serán las nuevas tecnologías y, en particular, Internet.

 

John Kennedy decía que “si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres no podrá salvar a los pocos que son ricos”. No se trata de un juego de suma cero, en el que lo que gana uno lo pierde el otro, sino de una situación en la que todos pueden, deben ganar algo. Es responsabilidad de todos conseguir que esto llegue a ser una realidad.

 

 

 





 

 

 

 

 

 

 

 

 

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