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El reino de la doble
moral,por Carmelo Mesa-Lago
Articulos Prensa Internacional
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"Para Una Solución Negociada de la Crisis Cubana" por Salvador E. Subirá Turró, Arqto., Presidente de la CSDC Declaración ante el Centro Carter de Atlanta, el 20 de Septiembre de 1995
Lo Que Somos La Coordinadora Social Demócrata de Cuba es un partido pol¡tico de ideas social demócratas que se ha organizado para luchar por la democracia, el respeto a los derechos humanos y la justicia social bajo un régimen de derecho en Cuba. Realidad Cubana Los hechos que motivan y justifican nuestra acción est n a la vista de todos, y es la realidad de miseria material, espiritual y hasta moral en que se encuentra sumido el pueblo de Cuba, así como la falta de esperanza de que el sistema actual evolucione democráticamente por voluntad propia. Es incuestionable que el pueblo cubano demostró en el pasado su laboriosidad y capacidad para generar riquezas. La economía cubana era sólida, hábilmente insertada en los mercados internacionales, con una legislación social ejemplar, y una clase media mayoritaria y en crecimiento ayudaba al reparto de la riqueza. No éramos un país perfecto, pero había sobradas razones para sentirnos llenos de esperanza en un futuro mejor. Ahora, después de 36 años de comunismo, y de un enorme y prolongado financiamiento soviético, que ni siquiera ha habido que amortizar, el pueblo se encuentra en una crisis total cuyo peor aspecto es la falta de esperanza. Nótese que el pueblo cubano es el mismo, y que los recursos naturales son los mismos. Lo único que ha cambiado es el sistema pol¡tico-económico impuesto en la Isla, y que mientras no se transforme no puede producir resultados diferentes. Y esto no ha ocurrido solo en el orden económico sino que también se ha reflejado en la cultura a quien se exige que sirva los intereses del régimen, en la perdida de los valores cívicos y hasta en la ignorancia de su historia, por solo citar algunos. La cúspide del régimen por su parte, niega esta realidad y trata de idealizar al pueblo cubano con el sofisma de ser el último bastión de la esperanza comunista para todos los pueblos del mundo. Y mientras tanto, va explorando las posibilidades de su permanencia apoyándose en las contradicciones del mundo libre. Nuestra Meta La meta de la Coordinadora Social Demócrata de Cuba, al igual que la de la Plataforma Democrática Cubana, a la que pertenecemos, es lograr una "solución negociada" para la presente crisis cubana. Sabemos que no es utópica nuestra posición porque una mayoría abrumadora de cubanos en la Isla, incluyendo a los que ocupan posiciones oficiales, al ser consultados en intimidad, reconocen el fracaso del sistema y la urgente necesidad de cambios tanto económicos como políticos, y de que estos puedan ser realizados de forma incruenta. No importa que luego, ante los reflectores de la represión, estos mismos cubanos manifiesten con doblez lo contrario. Fidel Castro y parte de su equipo gobernante son de los pocos que realmente no desean el cambio, porque les representa la pérdida del poder. Nuestros Métodos Nuestros métodos de acción son políticos, y los desarrollamos dirigidos tanto hacia el pueblo de Cuba, de la Isla y del exilio, como orientados hacia la comunidad internacional. Frente al pueblo de Cuba Frente al pueblo de Cuba y su gobierno, nosotros representamos una posición orientada hacia la "solución negociada" por haberla sostenido desde nuestra aparición como partido, con nuestra campaña en pro de la celebración de un plebiscito nacional, y sobre todo, desde que nos constituimos en coalición con otros partidos afines dentro de la Plataforma Democrática por la Declaración de Madrid de Agosto de 1990. Desde entonces no solo hemos sostenido esa tesis sino que también la hemos desarrollado, por lo que no hay presunción ni injusticia en repetir que somos un punto de referencia serio y consecuente en medio de la intolerancia que ha prevalecido en el exilio. Y hoy nos cabe la satisfacción de ver como esta posición ha ido ganando fuerza y prestigio, por el hecho de que muchos opositores de la línea dura se han venido acercando gradualmente a la posición que fundamos junto con la Plataforma Democrática Cubana. "Solución Negociada" Nuestro planteamiento para la "solución negociada" reclama el derecho a participar de todas las partes cubanas involucradas y sin exclusión de ningún tipo. Es necesaria la participación del régimen cubano, como también lo es la de todos los opositores internos de la Isla, y la de todos los opositores del exilio cubano. No es aceptable que el gobierno cubano ignore a toda la oposición cubana, y quiera sustituirla por el gobierno de los E.U.A. porque el verdadero conflicto que destroza a Cuba y pone en peligro su nacionalidad, es el conflicto de Castro con el pueblo, y no el que el gobierno cubano pueda tener con el gobierno norteamericano. No es aceptable que el gobierno cubano designe la oposición que prefiere e ignore, como ha venido haciendo, a los opositores internos, que son los protagonistas naturales del cambio. Ni es aceptable que el gobierno cubano escoja a un sector opositor del exterior y quiera transformarlo en representación de todo el exilio cubano. Como tampoco es aceptable que grupos opositores del exilio o de la Isla, traten de asumir la representación de todos. No es válido que el gobierno cubano imponga unilateralmente una agenda de su conveniencia y que rechace, o posponga, la consideración de las reformas políticas y económicas que se requieren con urgencia para preservar la nación e instaurar la democracia en Cuba. Cuando se trata de solucionar el complejo problema cubano no caben manipulaciones ni acciones intermedias que ofrezcan apariencias, sino que se debe ir a ello con actitudes diáfanas, Porque la libertad y la paz solo podrán nacer de una reconciliación en la verdad. Por todo lo anterior puede decirse que la buena disposición del gobierno cubano hacia una "solución negociada" puede ser calibrada desde su inicio por el reconocimiento o el rechazo que este gobierno haga de los planteamientos de la Plataforma Democrática Cubana. Y ha estado ocurriendo, precisamente, que el gobierno cubano sigue intentando manipulaciones y se ha rechazado repetidamente el derecho que tiene la Plataforma Democrática Cubana a participar en un proceso de negociaciones. Frente a la comunidad internacional. La Plataforma Democrática Cubana también representa la "solución negociada" de la crisis cubana ante la comunidad internacional por su trabajo sostenido ante los organismos internacionales, los gobiernos, los partidos y la opinión pública internacional. Hemos expuesto la tesis de la "solución negociada" en importantes foros internacionales como el Parlamento de la Unión Europea y en el Parlamento Latinoamericano (Parlatino), ante la casi totalidad de los presidentes latinoamericanos, ante primeros ministros europeos, cámaras legislativas, ante las Internacionales Socialista, Democristiana y Liberal, ante los partidos nacionales de esas internacionales y ante la prensa internacional hablada y escrita. Mas recientemente, y con motivo de la Cumbre de los Presidentes celebrada en Miami, fuimos recibidos por cuatro presidentes centroamericanos en reunión conjunta y de la que salió el proyecto de Esquipulas III como un apoyo regional a la solución cubana, y que parece no haber sido recibido con simpatía por el gobierno norteamericano. Vale la pena anotar que este planteamiento de la "solución negociada" es el que ha aportado una nueva respetabilidad a la oposición cubana del exilio, por enfocar la situación con realismo y en sintonía con las tendencias del mundo actual. Pero además les ofrece la posibilidad de identificarse con nosotros y de viabilizar una ayuda concreta en la forma de un apoyo político. Vale consignar además que tenemos esperanza en el resultado de esta labor por dos características especiales del tiempo que vivimos: el primero es la transparencia que se ha hecho posible tras la turbulencia de la guerra fría, y que permite una reconciliación entre la ética y la política, y entre la ética y la economía. La segunda es la saludable tendencia de las naciones libres en el momento actual, de considerar a la democracia, no como un hecho local de los países, sino como una necesidad internacional de todos los pueblos. Y también, ¿por que no decirlo?, por la solidaridad que nos ofrecen instituciones tan serias y prestigiosas como este Centro Carter de Atlanta. Hacia los E.U.A. Es cierto que el problema cubano tiene implicaciones en la política norteamericana. Como enclave hostil a solo 90 millas de la unión americana, el territorio de Cuba se convirtió durante la guerra fría en un asunto de seguridad nacional. Y como aliada del comunismo internacional, el régimen de Cuba mino y daño la influencia mundial de la diplomacia norteamericana. Y es lógico que estas cuestiones tengan su consecuencia en las legislaciones de este país. Pero a nosotros nos corresponde señalar que a veces aparece un conflicto de intereses entre la política norteamericana y la soberanía del pueblo de Cuba. Estamos conscientes de que el cubano no podrá cambiar jamás la política norteamericana, ni siquiera podrá influir en algún asunto importante. Por ello es que a la oposición cubana no le corresponde identificarse con dichos acuerdos legislativos. Su papel mas realista y digno es el de celebrar los aspectos que beneficien a la causa cubana, y deplorar aquellos que lo dañan. Así hemos hecho con la debatida cuestión del embargo norteamericano al régimen de la Isla, que durante muchos años resultó muy poco efectivo, pero que ahora atenaza al gobierno de La Habana. Como declaró individualmente la Coordinadora ante el Congreso de los E.U.A. y luego colectivamente y en forma pública con la Plataforma Democrática Cubana, nosotros deploramos como inhumano el embargo que afecte las medicinas y los alimentos, y también en cuanto a las comunicaciones que unen a la familia cubana. Pero al mismo tiempo creemos que los otros aspectos del embargo deberían ser utilizados como un medio de negociación sobre el régimen de La Habana con el fin de que vaya aceptando gradualmente las reformas democráticas que el pueblo necesita. Sería una ingenuidad desaprovechar esta oportunidad con un régimen que se manifiesta opuesto a la menor reforma política. Esta ha sido nuestra posición de siempre, y ahora nos llena de satisfacción el que el prestigioso organismo Diálogo Interamericano haya pasado a suscribirla públicamente. Es nuestro deber como grupo opositor rechazar las leyes de otros Estados que limiten o afecten la soberanía e independencia del Estado cubano, esto es válido con la Ley Torricelli que compromete gravemente la soberanía futura de Cuba. Y también lo será con cualquier disposición de la ley Helms-Burton que atente, limite o socave la soberanía de nuestro país. Pero no cabe duda de que no podemos dejar de considerar el factor norteamericano para la "solución negociada" de la crisis cubana. Las Inversiones en Cuba. Especialmente en los últimos tiempos se ha ido abriendo una corriente de inversiones hacia Cuba bajo la cobertura de que las inversiones son necesarias y humanitarias hacia el pueblo de Cuba. No cabe duda que son necesarias y de que podrían ser humanitarias según su planteamiento, y es por ello que merecen una reflexión. Cabe comentar que las inversiones extranjeras que están ocurriendo en Cuba tienen características muy superficiales y de oportunismo económico, que no funcionan con la justicia que les requieren las leyes en sus países de origen, y no demuestran la menor voluntad de servir la sociedad del país. No podemos pasar por alto que el gobierno cubano ha utilizado un sistema de "apartheid" económico al privar a los cubanos de los beneficios que se otorgan a los inversionistas extranjeros. Los trabajadores cubanos han sido sometidos a un régimen de encomiendas similar al que fueron sujetos los nativos de Cuba en los siglos XVI y XVII. El estado suministra mano de obra barata y le entrega el salario a los trabajadores cubanos en pesos, lo cuál representa alrededor de un 5% del salario en dólares. Por ello es que en demasiados casos estas inversiones sirven solo como ocasión de corrupción moral para los depauperados nacionales que siguen careciendo de lo mas elemental. Con todo lo cual no se sirve a la necesidad del pueblo, y al perderse la oportunidad de inversiones sanas, sigue rezagándose la economía nacional en un tiempo crítico para la inserción en los mercados del mundo. Y es por demás ingenua o aviesa la esperanza manifestada de que un simple tránsito de capitales por enclaves controlados del país vaya a tener la virtud de precipitar acontecimientos de libertad. Por ello abogamos porque la ayuda que decida dar al pueblo de Cuba se canalice de forma que no fortalezca el poder que tiraniza a la Isla, sino que alcance directamente a beneficiar a los grupos mas vulnerables de la sociedad. Solicitamos que las empresas cubana, cooperativas o por cuenta propia, tengan el mismo derecho para asociarse con empresas extranjera. Y que esta ayuda conceda especial atención al fomento y fortalecimiento de la pequeña y la mediana empresa, así como a las verdaderas cooperativas de todo tipo, porque con ello estarán contribuyendo al desarrollo de una "sociedad civil". La Necesidad de Desarrollar una "Sociedad Civil" La "sociedad civil" caracteriza a la democracia. A través de ella el hombre libre se organiza por múltiples motivos e interesantes, y se va configurando el medio social en que se desarrolla la persona. La "sociedad civil" es la que logra una relación entre la conciencia del ser humano y las estructuras sociales, económicas y políticas, permitiendo que estas funcionen con eficiencia. Y esto es importantísimo para la democracia, que es un sistema donde se renueva periódicamente el poder según la voluntad mayoritaria. El pueblo cubano de la Isla ha perdido sus tradiciones de libertad y democracia y está confinado al lugar que se le designa dentro del sistema totalitario global. No es nada raro pues la ineficiencia generalizada. Por ello ha de ponerse un gran énfasis en comenzar a desarrollar la "sociedad civil" sin pérdida de tiempo, a fin de que esta pueda encontrarse lista al tiempo de asumir la democracia. De no ser así solo existirá la alternativa de una nueva dictadura de cualquier signo que prolongaría la falta de derechos del pueblo cubano. La vanguardia de la sociedad civil en Cuba la constituyen los grupos de oposición que tienen una agenda política para la democratización. Su lucha constituye un episodio heroico y su aniquilamiento por el régimen solo se ha evitado gracias a la solidaridad internacional. Lo curioso es que estos grupos reclaman un espacio político basado en la legislación vigente, con lo que el régimen está negando hasta sus propias leyes. Por todo lo expuesto es que invocamos la fuerza moral de los países democráticos a fin de que presionen sobre el régimen de La Habana, y sin ambiguedades, de que sus métodos son inaceptables. Al mismo tiempo que ofrezcan todo tipo de apoyo a la mediación diplomática que facilite la transición incruenta hacia la democracia por la que estamos luchando. "Un Final Necesario" Una vez definida nuestra posición en la problemática cubana, queremos que se nos permita preguntar al Centro Carter las siguientes cuestiones que se desprenden lógicamente de esta reunión: 1) ¨Se ha considerado una representación mas amplia del exilio que la que est aquí presente? 2) El gobierno de Cuba siempre se ha manifestado contrario a una democratización. ¨Significa esta reunión que el gobierno de Cuba tiene voluntad de cambio? 3) ¨Cuándo tiene planeado el Centro Carter reunirse con los opositores en Cuba? Estas tres preguntas son fundamentales para la continuación de estas reuniones. Por nuestra parte queremos exponer además una serie de aspectos que juzgamos importantes considerar: 1.- Además de los facilitadores del Centro Carter es necesaria la inclusión de observadores internacionales como testigos oficiales de la negociación (nos referimos a Esquipulas III, Parlamento Europeo, Parlatino, Internacionales Social Demócrata, Demócrata Cristiana y Liberal, la O.E.A., Diálogo Interamericano y la prensa internacional. 2.- Cada reunión se debe realizar sobre la base de dos agendas: una del gobierno de Cuba y otra de la oposición. 3.- Se excluirán temas sobre los que no tenemos jurisdicción como el de embargo. 4.- Es necesario que las conversaciones aquí sostenidas puedan ser ofrecidas a la publicidad. 5.- Venimos a estas reuniones como opositores políticos a dialogar y no a monologar. 6.- Estos diálogos deben conducir, de mutuo acuerdo, a una negociación que facilite una transición a la democracia en Cuba. 7.- No se puede pasar del diálogo a la negociación mientras no estén todos los factores del espectro político cubano. 8.- Participación de los organismos legislativos cubanos en el cambio jurídico que facilite una transición negociada hacia la democracia. Sería conveniente que el gobierno cubano demuestre su disposición en las siguientes cuestiones: 1) Libertad para todos los presos de conciencia. 2) Que se efectúe un cambio en el lenguaje oficial a fin de facilitar un cambio de mentalidad. 3) Abrir la patria al exiliado con el derecho que corresponde a los nacionales. 4) Despenalización de la libre expresión de las ideas. 5) Que se reconozca a los ciudadanos el derecho de asociarse en partidos políticos, diferentes del comunista. 6) Que se instrumente el desarrollo de la sociedad civil basado en la total libertad de asociación de los ciudadanos. Expuesto por Salvador E. Subirá Turró, Arqto. -- Septiembre 20 de 1995 -- Centro Carter Atlanta |
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